Antes de ir a trabajar nos echamos un rapidín mi esposa y yo, sentimos la adrenalina

Descripción

A mi esposa y a mí nos ganó el gallo y nos despertamos bastante temprano para ir a trabajar, de hecho ella hizo el desayuno y vio que aún teníamos tiempo de sobra, eso sólo podía significar una cosa, que ella me hiciera un buen oral, de esos que te dejaba hasta mudo, cuando terminó ninguno de los dos quedó satisfecho, vimos que teníamos 20 minutos más así que aprovechamos para hacer un rapidín, sentíamos la tensión y la adrenalina a tope porque no queríamos llegar tarde a trabajar pero tampoco queríamos parar esa culiada que estaba buenísima, fue un momento bastante placentero para los dos, esperamos hacer esto más seguido.