"> El buen estado físico de esta pelada le da resistencia para cojer

El buen estado físico de esta pelada le da resistencia para cojer

Descripción

La verdad soy un hombre suertudo de a madres, me pagan por las cosas que más disfruto en la vida: levantar peso en el gimnasio y chingarme a viejas bien sabrosas. Los maridos de estas preciosuras son, casi todos, viejos de entre cuarenta y sesenta años que se la pasan chambeando todo el día para poder pagarse a estos ricos mujerones que, la mera neta, no estarían con ellos si no fuera por toda la lana que tienen. Además, obvio está, les pagan para que se mantengan así de buenorras, y ahí es donde entro yo. ¿Serán tan ingenuos e inocentes los vejetes impotentes de sus maridos para creer que estas hembras en celo vienen conmigo únicamente para ‘hacer ejercicio’?