Entrebamos juntos en el gimnasio pero ese día terminamos yendo a su casa

Descripción

Hoy más que nunca puedo decir que la vida está llena de sorpresas, como todas las mañanas me desperté muy temprano para ir al gimnasio y ahí estaba Sasha, una amiga de unos 42 años que entrena bastante duro y se ve bastante rica, estaba entrenando con todo, se veía bastante bien y me acerqué para hablarle, me dijo que estaba muy arrecha y si no quería ir a su casa, pensé que era una broma pero me dijo que hablaba en serio, yo me puse nervioso pero no me pude negar a sus encantos, cuando llegamos ahí terminamos sin ropa instantaneamente, ella se montó y pude ver ese gran par de tetas ante mis ojos, se movía bastante bien, no pensé que terminaría entrenando otras zonas por la mañana