Esos gritos de placer mientras le reventaba esa pussy me tenían loquísimo

Descripción

Recibí una llamada de esas que desea cualquier hombre, una amiga me dijo que quería verme porque estaba muy arrecha y que tenía muchísimas ganas de culiar, que fuera para su departamento; me vestí, me metí al auto y empecé a conducir para llegar a casa de esta zorrita porque desde hace mucho tenía ganas de romperla, no paraba de dejar de pensar en su piel morena y ese cuerpo esbelto, cuando llegué me recibió con comida para no culiar con el estomago vacío, nos metimos a su habitación ya desnudos y se la clavé, a ella le encantaba lo que le estaba haciendo, era una cabrona que sabía usar lo que tenía.