Instructor de gimnasio le da una buena culiada a esta madurita arrecha

Descripción

Soy instructor en un gimnasio acá en Guayaquil, muchas mujeres hermosas llegan conmigo para que les ponga una rutina, ellas se dan cuenta cuando les veo el culo y eso parecía gustarles, no todas me llamaban la atención, aunque muchas jovencitas pasaban por ahí yo prefería a las maduras y así es que llegó ella, de 42 años, divorciada y sin hijos, hubo tan buena química entre nosotros que me invitó a tomar unas copas a su casa, yo fui como todo un macho y en su sala ella sacó un vino, varias copas después empezamos a sentir calor y tras eso la temperatura del sábado subió, fuimos directo a su habitación y tan calientes estábamos que no se había quitado el bra, yo estaba dominando por completo la situación teniendo a esta dama en cuatro como perra.

  • Pool
    Yo creo la conozco y se llama K.