Los alaridos de mi perrita son de dolor y placer, así es ella

Descripción

Neta que o su jefa es bien alcahueta o ya está sorda por los pinches gritotes de placer que pega mi prima cuando la estoy culeando bien sabroso sobre su cama. Al principio neta que me cortaba cabrón que ella pegara sus gemidos sin siquiera intentar morder la almohada o alguna pendejada para evitar que mi tía nos escuchara. Yo nomás la tenía ensartada hasta los huevos, sin siquiera atreverme a mover esperando que mi tía subiera las escaleras encabronada para armarnos un pedote. Pero eso nunca pasó, en cambio ella me dijo que me valiera verga todo y que me la cogiera bien duro porque la prendía saber que su madre nos escuchara culear.