Me fui al motelón con esta gordita que estaba tan arrecha que hacía de todo

Descripción

Una llamada bastó para que esta putita me dijera lo arrecha que estaba y cuanto necesitaba del sexo, escuchar tanta guarrada al telefono era como música para mí así que no dudé en pasar a su casa lo más rápido que pude; sólo toqué el claxón y ella bajó corriendo para subirse a mi auto, no podíamos culiar en su casa porque ella aún no se independizaba y en la mía estaba haciendo ciertas remodelaciones así que nos fuimos a un motel, mientras ibamos en el auto recordamos todas esas cogidas que teníamos en la universidad y lo mucho que nos gustaba cachondear, le metí toda la verga mientras veía sus grandes pechos.