Me llevé a la vecina al motelón cuando su marido estaba en la oficina y terminó azotando su gran culo sobre mi verga bien dura

Descripción

La compañía en la que trabajaba se había ido a la bancarrota, ya no iba a la oficina y seguían pagándonos hasta que terminaran de liquidar todas las cosas que habían de sobra ahí, al principio era divertida la idea de estar en casa, pero lo callado que era el vecindario por las mañanas me abrumaba bastante, mientras los otros trabajaban yo terminaba viendo películas en Netflix y cuando sentí que ya había visto todo el catalogo decidí buscar aventuras, había escuchado que la vecina le había puesto los cuernos al marido y nos llevábamos bien, la invité a la casa a beber una copa y ella aceptó, cuando ya estaba borracha me dijo que fuéramos a un motel y llegáramos por separado, al llegar ahí entramos a la habitación y le rompí el culo durísimo mientras su marido estaba en la oficina.