Mi esposa y yo fuimos para Quito a ver a su madre enferma y nos quitamos el estrés en el hotel

Descripción

Mi esposa y yo tuvimos que ir a Quito porque su madre había enfermado, yo no quise quedarme en su casa para no estorbar así que reservé un cuarto en un hotel para que no fuéramos tanta molestia con la suegra, entre que íbamos a verla e íbamos al hotel de vuelta terminamos bastante cansados y el segundo día quisimos dejarnos llevar un poco por la pasión para tener sexo y quitarnos el estrés que traíamos, ella tenía la pucha bien caliente cuando se la metí, parecía que ella si necesitaba del sexo porque tenía mucha tensión y después de la culiada sus músculos estaban completamente relajados, nos la pasamos rico.